Por todos/as es conocido que Copenhague es una de las ciudades más caras para visitar en Europa. Pero no preocuparse mi gente, que estamos aquí para contaros – vamos a dramatizar un poquito – cómo sobrevivimos cuatro días en Copenhague.
Antes de empezar a hablar de esta ciudad, queremos aclarar que nos encantó y nos pareció preciosa y súper elegante, pero también es cierto que tuvimos algún que otro fail en nuestro viaje… Os vamos a contar tanto la parte buena como la menos buena de nuestra escapada, porque sí, porque a todos/as nos gustan los salseitos. Así que si quieres que todo salga a pedir de boca en tu próximo viaje a la capital danesa, ¡toma nota!
La parte más guay del viaje:
CHRISTIANIA
Es, cuanto menos curioso, que en medio de una ciudad como Copenhague encontremos un lugar tan poco usual como es la ciudad libre de Christiania. Este lugar es mundialmente conocido porque en sus calles se permite la compraventa de drogas blandas, pero siendo sinceros, lo que más nos llamó la atención fue el ambiente… Apenas nos cruzamos con gente en nuestra visita, no sabemos si porque ese día estaba fresquito y gris, o porque los/as daneses/as disfrutan tanto de estar en el interior de sus hogares que apenas se dejan ver. Nos pareció que Christiania era un lugar muuuuuy tranquilo, en cierto modo me recordó un poco a mi pueblecito de Ávila, salvando las distancias, jajaja. La gente se construye las casas a su gusto, e incluso disponen de un pequeño jardín que decoran con diferentes plantas, con todo tipo de colores, esculturas y objetos psicodélicos. Pdt: en varias zonas del recinto se especifica que no se hagan fotos, así que cuidadín con la cámara 😉

HYGGE
Si hay algo que hace sumamente especiales a los/as daneses/as es su forma de entender la vida. Según el informe anual que la ONU, Dinamarca fue considerado el país más feliz del mundo en 2015. La palabra clave que explica esta filosofía de vida es hygge, que aunque no tiene una traducción literal significa un montón de cosas. Una buena hoguera en invierno, una cena en casa con amigos, una taza de chocolate calentito y humeante… En resumen hygge es paz, tranquilidad y buen rollito en todos los aspectos de la vida… Vamos, que cualquier día nos escapamos allí y no volvemos a España (sorry not sorry).
CIUDAD TRANQUILA Y ELEGANTE DONDE LAS HAYA
Conectado con lo anterior, la tranquilidad puede ser un puntazo a favor de Copenhague, y es que a excepción de los monumentos y los sitios más turísticos, la ciudad rebosa paz y armonía. Nosotros fuimos en septiembre, que se considera temporada alta, y en cuanto se ponía el sol era difícil cruzarse con alguien.

EL PRECIOSO CANAL DE NYHAVN
Es de los sitios de esta ciudad donde más gente vais a ver junto con nuestra querida Sirenita. A pesar del gentío, fue el lugar que más le gustó a Óscar de Copenhague. Casitas de colores, barcos cuquis, la brisa marina en la cara… ¡y encima a ratos nos hizo sol! Además en torno a este canal giran muchas historias curiosas, como por ejemplo que el famoso escritor danés Hans Christian Andersen vivió en el nº 20, o también que en el nº 17 residió el primer tatuador de la historia.

LA SIRENITA
Pequeñita pero matona. Inspirada en la del cuento de Andersen, la Sirenita recibe a los ansiosos turistas posando sobre una roca del puerto. Eterna e inmutable, con ese gesto que proporciona paz a todo aquel/lla que se detiene más de tres segundos a observarla. Nos gustó mucho más de lo que pensamos, y es que después de todos los comentarios negativos que leímos sobre ella, pensamos que nos iba a decepcionar. No fue así para nada y creemos que merece una súper mención en nuestro post.
La parte menos guay del viaje:
PREPARA EL BOLSILLO
Lo que más nos dolió del viaje sin duda es que se nos fueron los dineros con una facilidad inimaginable. Preparaos para unas buenas clavadas, sobre todo en las comidas… Uno de nuestros mayores errores como turistas fue pagar por un café y un croissant 9 euros… Además, tenemos que decir que la variedad en la gastronomía no es el fuerte de los daneses.
Recomendaciones top: Tampoco te obsesiones con el dinero, disfruta del viaje que para eso estás allí e intenta no convertir las coronas en euros constantemente. Si aun así sufres cual millenial con bolsillos vacíos, tira de supermercado para comer y reserva un tipo de alojamiento más barato. Una buena opción que recomienda nuestra amiga viajera Susan es el Urban House.
PREPARA UN BUEN ABRIGO: Si es invierno va a hacer un frío que pela, y si es verano va a hacer fresco, así que sí o sí llévate chaquetilla. Mejor que sobre que no que falte, vaya. Porque ya si te tienes que comprar un abrigo en Copenhague lo que te hacía falta. A ver, esto es relativo, que nos conocemos… si vas y justo hay una maldita ola de calor pues mira, la chaquetilla sobra.
NO TE ASUSTES SI NO VES GENTE: Antes dijimos que la ausencia de gente era un puntazo… pero igualmente puede resultar algo extraño para una ciudad capital. Tranqui amigui, no estás en un capitulo de The Walking Dead, pero como hemos visto anteriormente, a los daneses les encanta disfrutar de sus hogares y de su gente. Todo es mejor para ellos/as en el interior de sus casas a la luz de las velas y con una buena mantita. Eso sí, los días que sale el sol, aprovechan hasta la última gota de vitamina D.
NO TE CREES EXPECTATIVAS: Vale, sabemos que esto es muy complicado, pero es cierto que si no esperásemos tanto del sitio que vamos a visitar lo disfrutaríamos más y nos sorprendería siempre para bien. Si todos/as los/las turistas que visitan La Sirenita no se esperasen una escultura de tres metros sobre una roca dorada y con un fondo de atardecer naranja melocotón, luego no nos llevaríamos el chasco… ¡todo es culpa de los influencers! Repetimos que sabemos que es complicado, pero sería bueno extrapolar este consejo a todos los destinos que visites y ya que nos ponemos, a todos los aspectos de tu vida 🙂 (ella, filósofa).
Como veis, finalmente pesan más las cosas buenas de cada sitio que visitamos… ¡hay que saber relativizar, amiguis! No siempre los viajes son lo que esperamos de ellos, y eso es lo bonito también: lo que no esperamos, lo que sucede de imprevisto, los descuidos, las sorpresas tanto buenas como malas… todo esto nos hace aprender y experimentar algo nuevo y diferente en cada destino.
Otra recomendación top: Nuestros/as amigos/as de Deformación Profesional publicaron ayer su nuevo podcast sobre Copenhague, tenéis que escucharlos porque son lo más.
Va, venga… Ahora os toca a vosotros/as. Contadnos qué viaje ha sido un poco fail pero aun así lo amáis con todas vuestras fuerzas.


2 comentarios sobre “Manual de supervivencia para visitar Copenhague”