Marrakech es uno de esos sitios que te dejan sin aliento la primera vez que los visitas. Tan cerca de nosotros/as pero a la vez con una forma de vida tan diferente, esta peculiar ciudad se ha convertido en uno de nuestros destinos favoritos, ¿por qué será? Si la duda te reconcome por dentro no te preocupes porque te vamos a desvelar 6 motivos para visitar Marrakech que harán que quieras coger el primer vuelo hacia este destino. ¡Let’s go!
1.EL AJETREO DE LA PLAZA JAMAA EL FNA
Jamaa el Fna es el punto más importante de la Medina de Marrakech y uno de los lugares más especiales de toda la ciudad. Esta enorme plaza no descansa ni por el día ni por la noche. En la mañana podemos encontrar desde encantadores de serpientes a sacamuelas, y si te apetece tomar un buen zumo fresquito tienes un montón de puestos de frutas y especias (Eso sí, hay que tener mucho cuidado con el agua de Marrakech). Cuando se pone el sol la plaza se empieza a transformar y se llena de pequeños restaurantes improvisados donde te hacen la comida al momento. Lo más estresante es que cada paso que das, los camareros de cada puesto intentan convencerte de que su comida es la mejor, pero esto también forma parte de la experiencia y además son súper graciosos e ingeniosos, hehehe.
2. LA PAZ DE LOS RIAD
Los riad son pequeños oasis de paz en medio de una ciudad tan animada y ajetreada como es Marrakech. Son casas tradicionales con un patio central que a su vez suele tener una fuente o incluso una piscina en en medio, alrededor de este patio se distribuyen las habitaciones. Suelen tener varias plantas y una bonita terraza en la azotea desde donde se puede ver una magnífica vista de toda la Medina. Sin duda, el riad es un tipo de alojamiento que hará que te sientas como en el cuento de Las mil y una noches, y esta es una experiencia que no te puedes perder si visitas Marrakech.
Pdt: a priori puede parecer un alojamiento caro, pero nada que ver… hay muchas opciones de riads, desde los más caros y lujosos hasta los más sencillos y económicos.
3. LOS COLORES DEL ZOCO
El zoco de Marrakech está lleno de ajetreo y color. El mercado más importante de Marrakech es el que empieza en la propia plaza de Jamaa el Fna y se extiende decenas de calles más allá. Se trata de un mercado techado, repleto de calles laberínticas y abarrotado de puestecitos donde puedes encontrar de todo, desde pequeños souvenirs hasta preciosas lámparas y espejos árabes. Los/las vendedores/as exponen su mercancía al turista y ponen el precio, y aquí es donde comienza el famoso regateo con el turista, una práctica que tanto caracteriza los mercados de la ciudad.

Otro mercado suuuper recomendable es Mercado de las Especias. Este está sin techar y se encuentra distribuido en una plaza por la zona del barrio judío. Los restaurantes de alrededor están muy bien para comer y la plaza huele de luuuujo.
4. EL SABOR DE SU GASTRONOMÍA
Comer en Marrakech, además de ser barato, es un placer… Uno de las recetas típicas que más le gustó a Osquitar fue el famoso cuscús, que es un plato hecho a base de granos de sémola de trigo acompañados con verduras y/o carnes. También es muy típico el tajín que es un guiso de carne con salsa. En los puestos de la Plaza de Jamaa el Fna probamos todo tipo de verduras asadas, pescados y carnes, aceitunas y hummus de garbanzos, paté de berenjenas, etc, además a muy buen precio (que puedes regatear incluso jejeje)

5. LA MEZQUITA KOUTOUBIA Y LA HISTORIA DE LA CIUDAD
Otro de nuestros sitios favoritos de la ciudad es la Mezquita Koutoubia que destaca por su minarete de 69 metros de alto, siendo la torre más alta de toda la ciudad. La forma del minarete… ¿no os recuerda a algo? ¡Efectivamente! se parece mucho a la Giralda de Sevilla, y es que se tomó como modelo para la construcción de esta. Las vistas del exterior ya merecen la pena, ¿no creéis?, pero lo peor de la mezquita es que no dejan visitar su interior (a no ser que seas musulmán/a).

Además de la impresionante mezquita, Marrakech cuenta con muchos más edificios históricos con una arquitectura que te dejará sin palabras. Uno de los más conocidos y de los que más nos gustaron fue el gran Palacio Bahia. No os queremos desvelar mucho para que vosotros/as mismos/as os quedéis boquiabiertos pero es una obra maestra que muestra hasta nuestros días el esplendor de la arquitectura de estilo marroquí, con un montón de decoración y detalles que harán que no sepas dónde mirar…
6. SUS VERDES JARDINES
A pesar de que Marrakech es una ciudad ‘‘en medio del desierto» cuenta con un montón de bonitos jardines llenos de vida y color. Dos de los jardines más conocidos de la ciudad son los Jardines de Menara y los Jardines Majorelle, estos últimos llaman mucho la atención por el color azul majorelle con el que está pintada la villa.

Como habéis visto Marrakech es color, olores, sabores, ajetreo y paz, historia, vegetación, desierto… por todo esto y mucho más se ha convertido en un destino que no podremos olvidar jamás. ¿Os animáis a conocer esta ciudad que ha enamorado a tantos/as?
Si buscáis otro tipo de destinos para estos días tan románticos en el blog también os damos ideas para visitar Florencia, Copenhague o Ámsterdam.




